Había una vez en un pequeño pueblo de Sevilla, llamado La Puebla del Río, un niño llamado Salvador y su primo Antonio Miguel.
Estaba Salvador aburrido porque había terminado los deberes y no tenía nada que hacer. De repente se le ocurrió ir a la tienda de abajo a buscar a su primo Antonio Miguel para jugar al monopatín. Después a Antonio Miguel se le ocurrió tirarse por la cuesta de al lado de su casa.
Cuando Salvador se tiró por la cuesta, tropezó con un borde, se cayó, dio varias volteretas. Su primo no podía parar de reír, pero menos mal que al final no le pasó nada.
ESCRITO POR SALVADOR GONZÁLEZ PARRA 5ºB.
1 comentario:
ojú salvii pobrecito
Publicar un comentario